• Título de propiedad de los bienes sobre los que se extingue el condominio (si hay vehículos, la ficha técnica)
  • DNI de los copropietarios, domicilio, estado civil y régimen económico matrimonial. Si intervienen extranjeros, los datos del intérprete y de su representante fiscal
  • Si interviene alguna sociedad, la escritura de poder o bien la escritura de nombramiento del administrador vigente.
  • Si alguno de los copropietarios es extranjero y residente fiscal, Certificado de acreditación de residente fiscal expedido por la Agencia Tributaria.
  • Si se trata de una finca integrada en un Edificio (en régimen por tanto de Propiedad Horizontal), certificado de estar al corriente en el pago de gastos de comunidad (puede prescindir del mismo el adquirente si conoce el estado de dichas deudas y bajo su responsabilidad)
  •  Para los inmuebles, indicar si está o no arrendados
  • Para inmuebles, último recibo del IBI
  • Si está hipotecada la finca, indicar si se va a cancelar o bien se queda como deudor uno de los copropietarios (subrogación).
  • Si hay compensación en metálico (por ejemplo una vivienda se la queda uno de los comuneros y le paga al otro su parte), medios de pago (cheques, pagarés, transferencia, … ) y aportar justificante
  • Pactos sobre quien paga los gastos (Registro de la Propiedad, Notaría, impuestos y cualquier otro como gestoría).

Advertencia: con ocasión de la disolución de comunidad pueden derivarse importantes consecuencias fiscales tanto en impuestos directos como indirectos e incluso en impuestos especiales. Resulta totalmente necesario que conozca las posibles consecuencias fiscales, por ello además de la intervención del asesor fiscal que vaya a realizar la liquidación correspondiente, es preciso que consulte la información disponible en esta web sobre FISCALIDAD, pues se requerirá, en su caso, aportar documentación adicional.


Si así lo desea y no se lo ha encomendado a otros profesionales, puede solicitar la realización de todos los trámites posteriores que efectuaremos telemáticamente. Liquidaremos el impuesto, notificaremos al Ayuntamiento que se ha producido la extinción del condominio (aún cuando se considere que no está sujeta, pues en el prontuario registral del Colegio de Registradores entienden lo contrario), presentaremos la copia autorizada de la escritura en el Registro de la Propiedad, recibiendo la inscripción registral. Con ello dispondrá de la copia autorizada “íntegra” de la escritura, pues contendrá todos los citados documentos.